B- Llevatela para otro lado
A- Pero aquí siempre ha estado bien
B- Llevatela para otro lado
A- Pero está muy pesada
B- Yo te ayudo hasta el jardín, pero sácala de mi presencia ¡por favor!
A-Todo es tu culpa
B- ¿Mi culpa?
A-Si, si tan solo Te hubieses cambiado los zapatos
B- Pero no me los podía cambiar
A- Lo se lo se, no habían de tu talla.
B- Le servirá a los vecinos?
A- ¿Estas loco? Ni que no les gustara dormir, es mas, doña alba se duerme temprano, usted se imagina donde le dejemos este armatoste en su entrada, a mi me da mucha vergüenza, ademas es nuestra.
B- Podríamos aunque sea ofrecérsela, o que no la cambien por la de ellos, aunque sea por una semanita o una nochesita de lluvia, de esas en las que al otro día el sol tarda en salir. O a lo mejor con la de ellos no llueve y la gotera nos deja dormir, ¡hagamos el trueque!
A- No lo sé, tal vez también les parezca incomoda
B- Lo único es que está vacía, la de ellos es más liviana, aunque no este vacía.
A- ¿Sabes que te amo verdad?
B- Aquí vamos...
A- liberame por favor de razones por las que tu prefieres llorar, estoy cansado de repetirte que yo prefiero volar.
B- ¿Volar?, perder el tiempo una y otra vez sobre la misma nada? por eso esa caja esta inmunda y te ha crecido hasta la joroba de tanto cargarla para todo lado con una enrome ausencia que lleva el sello de tu culpa.
A-Algún día volverá
B- ¡ Cállate, sabes que no sera así!Lo sé por que llevaba una camisa de los andes, la recuerdo por su frescura, a pesar de que habia sido lavada miles de veces.
A- No sabría cómo empezar a escribirte estas frases
hijo pero sé con firmeza que mi amor proviene de muchos lugares, de todo
vertedero he sacado una flor para ti, y de todo caudal he guardado una roca,
mi idea es conservar el impulso que me provee tu presencia para con todo lo que
he ido reuniendo entre ramitas y frutos hacerte un manantial en el filo de los
farallones. Y para cuando el viento baje de las montañas y te robe el aliento
en la adolescencia, yo estaré pensando en ti, como en las mañanas, estaré pensando
en ti aunque ya no piense mas, estaré metido en ti y estarás en mí aunque un
violín no pueda sonar. Estaré y no estaré, ahora no estoy y eso me quiebra, me
deshidrata , me hago más palabra que acción, más verbo que carne y eso, querido hijo,
eso nos va borrando. El corazón le lanza y le lanza piedritas al cerebro pero
no alcanzan a llegar y se devuelven cuarteándolo, entonces el oxígeno ya no
fluye o llega en forma de flema viscosa, negra, tan negra como una tormenta y
tan viscosa como los besos de un amante. Solo recuerda que a mi modo, distante,
sereno, y de pocos grados centígrados me quemo a diario con tu recuerdo
enmarcado en alguna pared de mi memoria. No dejes secar el pedregal.
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